Sensualidad masculina que embriagas mi ser,
enloqueces cada parte de mí,
desatas los más grandes deseos que nunca he podido sentir.
Haces de mi timidez loca furia ante tu mirar.
Inviertes cada lágrima en besos y caricias
congelas cada mal recuerdo que habita en mi mente,
desapareces la tristeza en una pura belleza
y me haces dichosa de tener amor a mi lado.
Tus besos por mi cuerpo
son como piedras que río lleva,
pues viajan a cada rincón del mío,
embruteciendo cada parte que recorren tus besos.
Tus manos que se pasean sobre mi cuerpo,
que viajan por el camino del deseo
que experimentan las más lindas noches,
que a tu lado son enormes.
Tu mirada es la que enloquece mi alma
la que embriaga mi sobrio corazón,
la que exalta mi espíritu que loco de amor anda,
tu mirada, tierna mirada que enloqueces mi alma.
Es ella, tu mirada la que me enamoró,
pues las lagrimas son testigos del amor
tus lagrimas y las mías que formaron
dos cuerpos enamorados y deseados,
que al estar juntos hacen solo uno.
Sensualidad masculina que haces de mi una,
una loca mujer enamorada de un hombre,
una mujer que te ama y te recuerda,
una mujer que en versos escribe sus deseos,
una mujer que te dice hoy te amo.
Anju Vayu